EXPOSICIONES


Octubre

Video de la indumentaria de la exposición “Rusia y la restauración de la Compañía de Jesús. Un largo invierno…”


Octubre

SEMANA DE CLAUSURA

Del martes 21 al jueves 23 de octubre se llevará a cabo la semana de clausura de la exposición “Rusia y la restauración de la Compañía de Jesús. Un largo invierno”.
Martes 21, concierto de música rusa.

 

Miércoles 22, plática sobre la historia de la música en Rusia en el siglo XIX.

 

Jueves 23, presentación de vestimenta de Corte y de vídeos sobre la vida cotidiana en el Imperio Ruso de Catalina II.

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Septiembre

Memoria de la inauguración de la exposición “De los colegios a las universidades” en la Ibero Puebla:

De los Colegios a las Universidades from IberoTv Puebla on Vimeo.

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Expo de los colegios a las universidades


JUNIO

Rusia y la restauración de la Compañía de Jesús. Un largo invierno…

Stanisław CzerniewiczEsta exposición es parte de las actividades conmemorativas que la Universidad Iberoamericana lleva a cabo con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Restauración de la Compañía de Jesús.

Se trata de una exhibición didáctica. Con ella se pretende divulgar la historia de un proceso complejo a partir del cual un puñado de jesuitas logró mantener viva a la Compañía durante un largo invierno de más de cuarenta años después de que esta fue suprimida.

La zarina Catalina II, llamada la Grande, cobijó a los jesuitas dentro del Imperio ruso y gracias a ello se pudo gestionar, lentamente, la restauración de la Orden. En 1801 el papa Pío VII determinó su existencia legal y en 1814 su retorno en todo el mundo.

La estadía de los jesuitas en Rusia, en Polonia anexada como Rusia Blanca, su relación con la modernización de ese gigantesco país, el enfrentamiento al naciente y convulso mundo moderno posterior a la Revolución Francesa y a las guerras napoleónicas… todo ello se explica mediante diversos soportes tecnológicos en el recorrido que ahora inicias.

Esperamos que con esta exposición podamos comprender mejor el mundo al que les tocó retornar a los jesuitas de esa nueva Compañía, a la vez que entendamos mejor a los jesuitas de los siglos XIX, XX y XXI, quienes están al frente de nuestra Universidad.

En un esfuerzo conjunto, el proyecto “1814- 2014: Construcción de una identidad. La Compañía de Jesús ante su restauración”, el Departamento de Arquitectura, el Departamento de Diseño a través de su programa de Diseño Textil y la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero hemos organizado, con diversas herramientas comunicativas –audio, video, cédulas, documentos, indumentaria, mobiliario, etcétera– esta exposición.
7 de agosto de 2014


JUNIO

El colegio de Pólatsk

Stanisław Czerniewicz–mayor centro educativo de la Orden en la Rusia Blanca– fue fundado desde 1579 bajo el auspicio del rey Stefan Báthory. Con el transcurso del tiempo el colegio fue creciendo, para la segunda mitad del siglo XVIII ya contaba con una rica biblioteca, una imprenta, una enfermería, un hospital, una fábrica de telas y un museo. Aunque el colegio tenía una importante iglesia, la actividad pastoral de los jesuitas se desarrollaba en otras cinco iglesias en Pólatsk y en las estaciones misioneras.

En Pólatsk se encontraba también el noviciado y la “tercera probación” –etapa final de la formación de un jesuita, mediante la cual pasa a formar parte del cuerpo de la Compañía-.

En el año de la supresión, habitaban en Pólatsk 90 religiosos (33 padres, 34 escolares, 23 hermanos).


JUNIO

Comienza la historia de los jesuitas en la Rusia Blanca

Stanisław Czerniewicz

Stanisław Czerniewicz

“La noticia del breve de supresión fue transmitida a los jesuitas de la Rusia Blanca en septiembre, es decir, antes de su promulgación en Polonia, provocando un estado de incertidumbre y de espera. Ante esta situación, el rector del colegio de Polatsk (el más grande de la Rusia Blanca), el padre Stanisław Czerniewicz recibió en los primeros días de octubre una carta del gobernador de Pskov, Michał Kreczetnikow, que comunicaba la voluntad de la emperatriz Catalina II de conservar a la Compañía de Jesús y de asegurar el futuro de los jesuitas en el territorio de su imperio. En consecuencia, la zarina rechazó el exequatur al breve Dominus ac Redemptor de Clemente XIV, que el embajador de Varsovia, el conde Othon Magnus Stackelberg, había expedido el 2 de octubre, considerándolo como no concedido ni admitido.
Con este acto, comienza la historia de los ‘Jesuitas de la Rusia Blanca’, una provincia excepcional y particular en toda la historia de la Orden de San Ignacio. Ésta tuvo la histórica tarea de asegurar la continuidad de la orden anterior a 1773, con aquella ya restaurada en 1814.”

Inglot, Marek, S. J., La Compañía de Jesús en el imperio ruso (1772-1820)
y su papel en la restauración general de la Compañía, ms, pp. 12- 13.


MAYO

Catalina II y la creación de un obispado latino en Rusia.

Catalina II“Para regularizar la situación de los católicos del rito romano, que eran cerca de cien mil, pocos meses después de la anexión de los territorios mencionados, del 14 al 25 de diciembre de 1772, la emperatriz de todas las Rusia, Catalina II (1762-1796) –sin consultar a Roma– emanó un ukaz que establecía el estatus jurídico de los católicos en la Rusia Blanca y en todo el Imperio. Sustrayendo a los fieles de la autoridad de los obispos residentes en Polonia, la zarina anunció la creación de un nuevo obispado latino para toda Rusia, que con el tiempo quiso elevarlo a arzobispado y metrópolis. Del 22 de noviembre al 3 de diciembre de 1773, la emperatriz de todas las Rusias emanó el acto con el que creaba un obispado latino para toda la Rusia Blanca. Del 12 al 23 de mayo de 1774, Stanisław Siestrzencewicz fue nombrado por la propia Catalina como primer titular de la nueva diócesis, con sede en Maguilov.”

Inglot, Marek, S. J., La Compañía de Jesús en el imperio ruso (1772-1820)
y su papel en la restauración general de la Compañía, ms, pp. 13- 14.


Oct

 

A partir de este mes les ofreceremos un adelanto sobre el contenido de nuestra nueva exposición, “Rusia y la restauración de la Compañía de Jesús. Un largo invierno”, la cual tiene como tema a la Compañía de Jesús en Rusia.

 

Catalina II de Rusia

Catalina II“Catalina II, nacida Sofía Federica Amalia de Anhalt Zerbst, provenía de una familia alemana protestante de nobleza menor. Hija de la princesa Juana Isabel de Holstein-Gottorp y del príncipe Cristian Augusto de Anhalt Zerbst, nació el 2 de mayo de 1729 en Stettin, Pomerania, donde su padre –oficial en el ejército del rey de Prusia– se instaló con su regimiento.
Sofía fue educada con la máxima simpleza; su educación fue confiada a una institutriz francesa quien, si no la hizo progresar mucho, sí le transmitió a la joven princesa el gusto por la lectura. La escasez de instrucción y de cultura recibida en casa fue compensada durante los largos periodos pasados con su madre en la corte de Isabel Sofía María, viuda del duque de Brunswick Wolfenbüttel, una de las cortes más brillantes de Alemania. Ahí, la joven princesa redimió algunos defectos y completó las lagunas de su instrucción, adquiriendo una vasta cultura y un comportamiento señorial.
A la edad de quince años Sofía fue a Rusia. Elegida por Isabel, emperatriz de Rusia (1741-1762) como esposa del gran duque Pedro, sucesor al trono imperial, Sofía llegó a tierras rusas a finales de enero de 1744, y el 9/20 de febrero a Moscú. Consciente de la excepcional posición que se le había ofrecido, se empeñó en conseguir el rango de gran duquesa: quería ser y aparentar rusa por sus gustos, comportamiento y religión. Se dedicó con diligencia al estudio de la lengua rusa y abrazó la fe ortodoxa. El 28 de junio del mismo año fue celebrada solemnemente su conversión a la religión ortodoxa: Sofía tomó el nombre de Catalina Aleksievna. Al día siguiente, se comprometió oficialmente con Pedro asumiendo el título de gran duquesa y alteza imperial.”

Inglot, Marek, S. J., La Compañía de Jesús en el imperio ruso (1772-1820)
y su papel en la restauración general de la Compañía, ms, pp. 13- 14.


Oct

 

¡Últimos días!

Les informamos que la exposición conmemorativa “De los Colegios a las Universidades. Las enseñanzas jesuitas y sus relatos cotidianos”, la cual hemos venido anunciando en esta página, cerrará sus puertas el día 14 de febrero. Esperamos puedan acudir esta última semana.Para su clausura, el día 13 a las 14:30 hrs se realizará otra función de “La escuela de la escena y la escena de la escuela jesuita en el siglo XVII” para la Prepa Ibero. Quedan 10 lugares libres, si te interesa asistir, por favor comunícate con nosotros.
La entrada es libre. ¡Los esperamos!Se seguirán dando visitas guiadas a la exposición del lunes 10 al viernes 14 de febrero.Para mayores informes:
Teléfono: 0445525612614
Correo electrónico: 2014restauracion.ibero@gmail.com
Estas son algunas de las cédulas de mano que se encuentran dentro de la exposición “De los Colegios a las Universidades”. Son una muestra de algunos detalles de la vida cotidiana en el Colegio.
avisos_uia2@dataproducts.com.mx_20140210_174215_001avisos_uia2@dataproducts.com.mx_20140210_174215_002avisos_uia2@dataproducts.com.mx_20140210_174215_004avisos_uia2@dataproducts.com.mx_20140210_174215_005avisos_uia2@dataproducts.com.mx_20140210_174215_005 


DIC

“Qué era un colegio y qué era un colegio jesuita

El diccionario de la Academia de Autoridades de 1729 define:
Colegio: “Comunidad de varones, doncellas o niños, los cuales viven en una casa debajo del gobierno de ciertos superiores y reglas, según la fundación de cada uno. Viene del latín Collegium, que significa lo mismo […] Se toma también por Congregación, junta numerosa de personas […] que haga o constituya cuerpo de Comunidad; y así se dice el Colegio de los Abogados, de los Médicos, etc”.
Colegio Mayor: “Comunidad de varones dedicados al estudio de las ciencias y facultades principales de Teología, Filosofía, Leyes y Cánones, con cierta especie de clausura y obedientes al Rector, que ellos entre sí mismos eligen, el cual dura sólo un año”.
Colegio Menor: “Comunidad de varones que viven dentro de una casa para estudiar las ciencias y se gobiernan bajo ciertas reglas, debajo de la obediencia del Rector que eligen o Vicerrector u otro superior, según las constituciones de la fundación de cada uno […] Llámase menor, a diferencia del mayor, por no obligar a los que entran en él a hacer pruebas tan calificadas y rigurosas”.
En el caso de la Compañía, los colegios destinados a la formación de jóvenes no jesuitas eran llamados “colegios de alumnos internos” o “convictorio”. El colegio modelo fue el “Colegio Romano”, abierto tanto a jesuitas como a “externos”. Este colegio, como algunos pocos más, otorgaba títulos universitarios.
Los colegios máximos de la Compañía eran así considerados según su importancia, antigüedad, número de personas que lo habitaban, cantidad de rentas que poseían y las obras de apostolado.